Páginas

viernes, 17 de febrero de 2012

El hipopótamo que soñaba ser un reconocido escritor de sátiras políticas

Simeón, un hipopótamo de 22 años era egresado de la universidad Grieta con la carrera de comunicación social. Su misión era lograr ser como George Orwell --un satírico político--.

Inicialmente era imposible el cumplimiento de su deseo porque no leía del todo sobre política, no se informaba, no investigaba los antecedentes de cada político, ni su vida, los cargos que ocupaban y ni sus pertenencias. No hacía un buen periodismo más bien solo se mantenía en facebook y twitter.


Al hipopótamo no le gustaba cubrir las campañas ni andar tomando notas, pero ni modo tenía que estar ahí por ley. Entonces lo que hacía era desde que llegaba a las presentaciones políticas inclinaba la grabadora en uno de los parlantes, y al culminar la actividad le prestaba los apuntes a sus colegas y plagiaba la información. Además al momento de las entrevistas solo ponía la grabadora y si sonaba su celular hablaba o platicaba con sus correligionarios.

Simeón en una de las tantas campañas políticas se encontró con George Orwell. Desde que Orwell llegó al lugar, el hipopótamo no le despegó la vista. Observó todo lo que él hizo. Se sentó, sacó su libretita café y comenzó a escribir lo importante y estaba centrado en el discurso para que después al momento de escribir la nota no tergiversarla información ni darle mucho trabajo al editor.

Orwell es un escritor competente y apunta a que todos entiendan sus escritos porque  existe coherencia, cohesión y un orden lógico que le permite al lector captar fácilmente el mensaje.
Un día de tantos, Simeón leyó el libro “Rebelión en la granja de George Orwell” entonces de ahí le surgió la idea de hacer la “Rebelión en Nicaragua”. Su misión era lograr sacar a los políticos del poder. Se alió con los niños y demás hipopótamos porque ya están cansados que le sigan robandoel dinero al pueblo y desean un mejor porvenir a las siguientes generaciones.

Simeón, después de todo su largo recorrido de aprendizaje era el hipopótamo más sabio,y con sus sátiras partía el alma de los políticos. Además, se propuso no ser un escritor del montón sino ser reconocido, diferente por sus escritos que son directos y sin tantos rodeos. Lo mejor es que poseía el estilo de George Orwell y su obra más vendida fue “Te saco los trapos al sol” y su  segunda obra ovacionada en el teatro Ricardo Morales Aviles  fue“En casa de herrero cuchillo de palo”.

Un día, Simeón “el hipopótamo” para asemejarse a George Orwell --su escritor inspirador-- observó las habilidades y el actuar de algunos animales, entre ellos los  caballos, quienes trabajaban bastante. Producían toneladas de ropa en las maquilas de la sociedad. Eran tan obedientes que cumplían las órdenes encomendadas. Además jugaban un buen papel en la sociedad porque cuidaban a los niños a quienes se les estaba preparando para que se convirtieran en escritores de sátiras políticas. Los únicos que podían escribir los sarcasmos y las burlas eran los hipopótamos y los niños porque tenían convicción de lo que anhelaban para la sociedad --eran persuasivos--.

Las vacas pertenecían a la revolución porque no podía hacer falta la leche y el cuido de la casa. Ellas hacían todos los quehaceres del hogar. Los cerdos eran  sabios y aprovechados por su ingenio. No hacían nada ni producían a la sociedad. Se mantenían sentados en sus oficinas con el aire acondicionado cuecheando con los demás cerdos políticos para aliarse y  robarle al pueblo ignorante.

El objetivo primordial de los cerdos era ser por toda la vida los personajes principales de la sociedad, los ricos que ganan  60 mil córdobas o más solo por estar sentados y que los medios lleguen a entrevistarlos y sí pertenecen a su partido ayudarlos y si no decirle a la asistente que diga que no está y que la agenda esta topada de actividades.

Simeón quedó encantado con los cerdos por el dinero que ganaban con solo estar sentados. El hipopótamo tenía envidia de los políticos porque él trabajaba bastante en las calles, se asoleaba, asistía a las presentacionespolíticas para luego irse a casa, escribir su sátira y todavía después buscar cómo venderla para poder comer.

El trabajo del hipopótamo era cansado, a veces no vendía sus excelentes burlas políticas no porque no fuesen excelentes sino porque en el país los únicos tres periódicos nicaragüenses estaban sujetos a lo que el presidente y países pactados decían. Las publicaciones no podían afectarles a los políticos ni al gobierno.No podían ir en contra de sus ideologías.

Simeón no desmayó porque quería conseguir el éxito por medio de sus escritos. A veces hacía sus ironías por amor a la escritura aunque nadie le pagara, pero, quería eliminar a los cerdos políticos.

La mulaDora observaba la injusticia y la carencia de democracia que existía en el país hacía la ciudadanía. Ella decía: “Es indebido que los políticos no permitan ser libres a las personas. Me indigna que critiquen a los homosexuales, lesbianas, heterosexuales, a las mujeres que luchan por la despenalización del aborto, a la iglesia”.

Dora expresaba con dolor: “Me frustra andar por las calles y mercados con miedo a que me vayan a robar solo porque los políticos y gobiernos no ofrezcan mayores oportunidades y preparación al pueblo. Estoy indignada porque los políticos no sufren como nosotros, ellos andan siempre con sus camionetonas y con muchísimo dinero tanto así  que si anda ganas de disfrutar las relaciones sexuales con niñas o con muchachas, listo, solo le ofrece reales a cualquier chica que camina por la calle aunque la misma no se esté vendiendo”.

Decido escribir sátiras para expresar mis tristezas, dolores y penas porque en este país no puedo hablar, a la ciudadanía la desean mantener ciega, sorda y muda, lo cual yo no lo soporto.

El sapo Olicar recordó las palabras de aquella peruana, cabello rojo remolacha, llamada Rosa María Alfaro que mencionó: “La crítica sin propuesta no vale y la propuesta sin crítica tampoco”. Reflexioné bastante con este pensamiento. Quitó mi ceguera.

Finalmente, Simeón dio al tiro blanco, supo identificar tanto las debilidades como las habilidades de los animales pertenecientes a la revolución, pero, debido a la pobreza ya no estaba haciendo un buen trabajo ni como periodista ni como escritor porque se alió con un político que le obsequiaba dinero y casas a cambio de que no siguiera escribiendo sátiras en contra de ellos. Estrategia clave y medicina perfecta para callarle la boca al hipopótamo y que no lograra cumplir su sueño de ser un reconocido escritor satírico.

3 comentarios:

  1. Salvage!!!!! la historia del hipopotamo!!!sos una muxaxa super creativa..sos una genio de la escritura.. una artista!!!! Me encanta tu creatividad att PVL ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias! Solo es inspiración, dejar que tu mente vuele muy alto y que escribas... sin barreras...

      Eliminar